domingo, 2 de marzo de 2008

Porque me da la gana

Pues como dice el título, porque me da la gana, estoy triste, estoy jodida. Ya no lo veo todo de color de rosa, porque no lo es.

Tristemente mi incondicional, mi amigo, mi confidente, mi apoyo, mi seguridad, mi mayor incondicional está pachuchillo. Nada grave, en unos días volverá y estará conmigo, con nosotros igual que hasta ahora. En realidad él está bien, va a estarlo en unos días, mi pena es puro egoísmo, porque él va a estar bien.

Y digo que estaba feliz. Feliz, en una burbuja, en un estado de irrealidad... un mundo artificial, que lo defino como no-real? Pues mira, no. Antes definía esta vida como algo irreal, pero no, es real, es mi vida actual con sus alegrías y sus penas, mi vida... casi 5 meses de felicidad, de alegría, de un estado que no recordaba... sin preocupaciones, sin nada en lo que pensar, a veces un poco de morriña, pero felicidad... viajar, conocer gente, apañártelas tu sola, integrarte en otra cultura, que más se puede pedir?

Y así son las cosas, después del pico de alegría llega la caída en picado. Pero por supuesto me parece maravilloso, porque lo que he vivido ahí queda y aunque ahora me siento lejos de todo y muy muy muy sola, ese estado pasará... y volveremos a ser felices. En eso consiste, no? Por lo menos he tenido los cojones o las ganas o la energía, llámalo como quieras, de estar aquí, de venir hasta aquí... dejar mi vida "real" para conocer otra vida, y después tener la opción de elegir.

Mira, Isra dice que eso es lo más bonito, lo mejor que podemos tener: la opción de elegir. Y así lo veo, estoy conociendo cosas y tendré alternativas en mi futuro. Y además me ayuda a ver todo en perspectiva y ser capaz de relativizar.

Sin más. Tengo una semana negra. Un finde negro. Necesito que venga Borja ya, para cargar pilas, para recordar todas las expectativas puestas en esta aventura.

Por cierto, esta ciudad no ayuda a nada. Es crispante. Como ya he dicho, me encanta pero también me agota. La ciudad y sus habitantes. Ahí queda eso.

Mañana domingo voy a la playita, solo falta que me haga mal tiempo, que no sería nada raro. En fin, espero que la siguiente entrada tenga otro tono, y por lo tanto otro estado de ánimo.

El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.
Lord Byron (1788-1824)

8 comentarios:

Lluc Alemany dijo...

Guapa!!!!
Lo mejor y lo peor de esta beca es, en parte, eso. Los momentos de subidón (como el mio hasta ahora mismo que me voy al aeropuerto para volver a Bogotá) y el bajón de pensar lo que me espera allí. Y eso que vienen mis padres y mi hermana el martes a pasar un mes conmigo...
Bueno, si necesitas compañía unos días, yo tendría un pico de felicidad muuuuuuuuuy grande si vinieras a verme a Colombia.
Un beso grande grande desde Honolulu

Anónimo dijo...

Muy buenas Eva.
Llevo siguiendo este blog de forma voyeur-cotilla desde que me enteré de su existencia en unas conversaciones "zazpianas" con Borja y estos hayá por Navidades, y estoy totalmente enganchado a tus vivencias y a la de muchos de vuestros compañeros del ICEX, y me dais una envidia...
Me acuerdo de unos de tus comentarios en nochevieja, que echabas de menos la ronda de potes y tal por Zaballa...justo acababa de llegar yo a casa de esa ronda famosa, y me estaba diciendo, que capulli ésta, lo que daría yo por estar pasando esa experiencia a tropecientosmil kilometros de mi casa, con personas que no saben ni como se llama mi hermana, ni la calle donde vivo, ni cien detalles de mí, pero que ese día por el destino se convierten en un cachito de mi familia, porque la familia ya la tengo segura allí en Barakaldo.
No te he escrito hasta ahora porque no se como es el smiley ese de caerse la baba a uno, pero tras este último comentario en el que se te ve jodidilla, me parecia injusto no darte ánimos en este bache, y decirte que aproveches cada momento, ya que algunos no podemos por obligaciones o por falta de co....,
así que arriba y tira palante que por lo menos para mí eres una afortunada, cuidate mucho y disfruta y aprende de cada instante, un abrazo, Ignacio Crespo.

Anónimo dijo...

hayá no, allá, ke estoy dormidooo

Eva M. Paíno dijo...

Me da la sensación que el momento de bajón da a los 5 meses y no a los 6, que era lo que me temía. Creo que todos estamos pasando por lo mismo, sé lo que es sentirse sola y triste y echar de menos todo lo que pasa en España (y lo que nos estamos perdiendo), pero también es cierto que estamos ganando muchas cosas y en eso hay que pensar en los momentos estos de bajón.
Seguro que cuando llegue Borja todo cambia. Juan también viene en Semana Santa, estas coindicendias son curiosas, jeje.

Muchos besos!!!!

Anónimo dijo...

Animo, que la vida solo se vive una vez. Disfruta de la estancia en sanpaulo.

Carlos dijo...

Eva!!! Guapísima! Pero q cosas tienes! Eso que tú sientes exactamente lo mismo que a mi me pasa. A veces pienso que estoy inmerso en un mundo de realidad virtual, todo es comod e mentira, no importa lo q haga,ya que hay una "safety net" que me salvará de todo (como cuando Neo está aprendiendo a vivir en matrix y se cae del edificio). Ese sentimiento de soledad nos embarga a todos tarde o temprano... un día te levantas y te preguntas q haces allá, con esa gente, qué fue de tu vida en España, o qué sera de tu vida cuando vuelvas... Sólo quiero decirte que es normal, y que lo aproveches... aunq creo q no hace falta decírtelo, pq ya te veo q tú tpoco paras y que te lo pasas teta en las fiestas (ese video de bailoteo me ha encantado!!).

Un besazo guapísima!

issa dijo...

Me siento totalmente identificada con cada una de las palabras que dices, porque yo estaba hace un año igual que tú. Lo inexplicable es que ahora lo echo mucho de menos... Brasil te atrapa...

Anónimo dijo...

Ánimo Evamari! En menos q canta un gallo estarás otra vez disfrutando de tus juergas como se merece! Un beso desde la casa de los Barredo.
María